viernes, 30 de diciembre de 2011

Primero los cuartos, después las campanadas. Welcome 2012 .

Un año... Otro año más cumplido. Tan solo queda un día para que este 2011 acabe y para que los sueños que no hemos cumplido, se cumplan.
Un año en el que ha habido más alegrías que desgracias aunque... desgracias no ha habido ninguna. Las personas que perdí ahora están donde tienen que estar y yo, bueno, yo lejos de ellas que es donde siempre he debido estar. Menos mal que rectificar es de sabios. Por eso, desgracias no ha habido ninguna. He podido descubrir la alegría y la ilusión de mucha gente que me faltaba por conocer, mis amigos, mis amigas de la Universidad a las que les agradezco cada una de las horas pasadas en clase desde el día en que las conocí, cada uno de los cubatas que nos hemos cargado ''considerablemente'' cada jueves (y días que no eran jueves), y cada rayada por los trabajos de Psicología que hacíamos el día antes de entregarlos... A ellas, y a mi clase de maestrillos, gracias por dejarse encontrar. A mis amigos, que cada uno, a su manera, tienen un corazón que no les cabe, que saben comprenderme y que con ellos, he madurado un poquito más. Que me ayudaron a salir de cada pozo sin fondo en el que me caía y cada uno, a su manera, es adorable y que estos últimos días con ellos son impresionantes. Que da gusto emborracharse con ellos y reirse de las cosas que ya no importan. Gracias a mi familia, a mis padres sobre todo por toda la paciencia que tienen conmigo, de lo que me consienten y de lo que no, y de lo que deberían consentirme más... Gracias a sus charlas de 'proceso de maduración' y sobre todo, gracias por hacerme el mejor regalo que Papá Noel me podía haber traído: el carné del coche JÁ, porque pusieron toda su fe en que podía aprobar el examen y sí... los padres siempre llevan razón. Y, bueno, la siguiente persona se merece una mención especial, más especial que ninguna porque... pfff... por tantas razones. Siempre tiene motivos para que yo le quiera, para que nunca jamás de los jamases deje de quererlo. Siempre hace que cada momento sea especial, como el primero, como cuando nos conocimos. No puedo decir que es perfecto porque él es mucho más que eso, ¡que inventen una palabra adecuada para definirlo! Que en especial este año ha sido increíble con él y que sabe que el mejor momento para mí de este 2011 fue el viaje que hicimos a Pereña con sus padres y por supuesto, esa noche... Creo que desde ahí, el amor es algo que se queda corto a lo que nosotros estamos viviendo, el amor es mucho más que lo que la gente pueda decir. Que este año con él merece ser recordado porque vivir con él en Ciudad Real es algo tan mágico... la sensación de despertarme con él en la cama, abrazado a mí (cuando me abraza, otras veces está roncando), soñando con que esto va a ser para siempre... Es indescriptible, es encontrar el paraíso en un mundo de infiernos. La sensación de estar con él un fin de semana entero, solos, entre las mismas cuatro paredes, de saber que no está con nadie más es... soberanamente increíble. Que muchas personas quisieran tener lo que yo tengo, porque nadie lo conoce mejor que yo y nadie podría llegar a amarlo tanto como lo amo yo... tiene muchísimos defectos, pero yo tengo muchísimos más y es gracias a él por lo que cada día me doy cuenta de lo que la vida significa... No se puede vivir con rencor, nadie puede vivir odiando a nadie, eso me lo enseñó él... Él me enseñó a vivir. Siempre inventa razones para que me quede a dormir con él, aunque sabe que al día siguiente nos acurrucaremos en la cama y no vayamos a clase. Sabe convencerme para que nos pongamos gordos y comamos en el Burguer King porque esas tonterías solo las comprenden quien las inventa. Que todavía nos queda bastante tiempo para querernos, y que, por mucho que digamos ''me he cansado de ti, vamos a cortar, eres una cría, eres muy malo conmigo...' cson cosas, gilipoyeces, que nos hacen más fuertes y si no, mira: ¿ha podido alguien con nosotros?
...
No es cuestión de 'a ver quien dura más tiempo', es cuestión de que yo sin él sería incapaz de seguir respirando un mísero segundo, que estoy tan acostumbrada a verle todos los días que si me falta tan solo uno no encuentro razones para seguir viviendo, que yo no podría vivir sin su piel y sin sus besos... que son el aire que entra en mis pulmones. Que esos abrazos que me da hacen que dependa de él de una manera impensable, rara... y que cada reconciliación cuando nos enfadamos significa cada vez más que nos amamos y que eso, señores, es amor puro, no una tontería. A veces lo veo tan frágil que no puedo evitar protegerlo con mis brazos, por si algún día le pasa algo... Y si por mucho que nos empeñemos, algún día decide irse, haré lo que sea, LO QUE SEA, para que sea feliz. Que es tan pequeño... tan mío... es mi ángel de la guarda, lo que más quiero en este mundo y que nuestros hijos tendrán sus ojos, su nariz y su ilusión por la música... Su música... Eso sí que es magia, eso sí que es un arte... él no se imagina la gravedad que pierde la tierra cuando él toca su guitarra, cuando me mira y me besa mientras toca Copenhague con su guitarra acústica, cuando todo se reduce a la nada y no existe más que él, yo y su guitarra, cuando la fuerza que me sostiene no es el suelo, si no sus ojitos, su sonrisa, tan perfecta, tan bonita... Podría seguir enumerando cualidades suyas, pero me llevaría otro año como esté para describirlas... Solo espero que esto nunca acabe y que callemos bocas que un día dudaron de lo nuestro.

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