Por los que dijeron "no me gusta" y terminaron juntos y enamorados. Por las personas que ya no están a nuestro lado y las que siguen con nosotros y le dan sentido a nuestras vidas. Por esas personas que nos tuvieron y no nos valoraron. Por esa persona que te llamaba 70 veces al día y hoy ni te saluda. Por esas personas que quieren joderte la vida y que lo que logran es hacerte reír. Porque un día cada quien reciba lo que se merece. Por todos esos consejos que le sirven a todos menos a nosotros mismos. Y sobre todo por esos amores que dejaron huella y no quisieron quedarse para siempre... La vida es desierto y oasis, nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Brindemos por ti, por mí y por el placer de estar vivos.
lunes, 30 de enero de 2012
jueves, 26 de enero de 2012
Pequeña, vuela alto .
Vamos a parar el tiempo. Para no perder más del poco que nos queda, vamos a hacer absolutamente todo lo que nos plazca, vamos a ser libres sin depender de nadie, vamos a dar y recibir todo lo que tenemos, vamos a reír el doble de veces que hemos llorado, vamos a jugar a hacer cosas prohibidas, de esas que nunca se nos ocurriría hacer. Vamos a olvidar el significado de la palabra extrañar. Vamos a crear nuestro propio mundo, componer nuestro silencio, y dirigir la tranquilidad que queramos. Vamos a comernos la vida entera, a pintarla del color que queramos, sin que nadie ni nada nos digan que no podemos.
Vamos a disfrutar una primera y última vez de ser felices.
Un beso es un mordisco que aprendió educación .
miércoles, 25 de enero de 2012
sábado, 21 de enero de 2012
Mención especial .
En el fondo, a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que nos venga encima, que pudimos con lo de ayer y que podremos también con lo de mañana. Pero más en el fondo, sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura antirrobo ni en esconderse detrás de un disfraz; ser fuerte consiste en asimilarlo. En asimilar el dolor y en digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con el tiempo. Pero como por naturaleza solemos ser impacientes y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto. Escogemos el camino de disfrazarnos de algo que no somos y disimular. Sobretodo disimular. Si, a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte, para que nadie note que en realidad, lo que nos pasa de verdad, es que estamos rotos por dentro. Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo hace que duela. Pero a veces, bueno… a veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte, bajar la guardia y darte una tregua. Está bien bajar la guardia de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos. A los que ya no están, y a los que están, pero lejos. Sin embargo, hay momentos que es lo mejor que puedes hacer: darte una tregua. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y si hace falta llorar. Llorar todo lo que haga falta. Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos.
jueves, 19 de enero de 2012
Hacer el amor, despeina .
Una calada más por tus recuerdos, o por cómo han llegado hasta mí. Otra por cada uno de tus besos o por cada vez que te girabas sin más. Una calada por todas las veces que has dicho mi nombre en tu mente, por todas y cada una de las repeticiones que decían que nunca aprenderíamos a sonreír. Otra para que el humo no se lleve mis palabras. Otra calada por mis idas de olla. Una que me haga olvidar que anoche bebí hasta casi olvidarte. Por los solos que ruge la guitarra. Una calada de esas largas para que me tengas en cuenta, siempre. Una por tus principios, otra por mi final. Una calada por tus orígenes y como siempre han querido escucharte. Alguna entre mi luna y tu sol, por cualquiera que lleve mi sangre. Otra por aquella jodida noche y su ocasión. Otra por esos miles de momentos, esos que no pensabas que se terminarían jamás. Otra para que jamás vuelva a ocurrir. Alguna que otra por aquella vez que me perdí en tu piel, o por cuando nos arrestaron por saber demasiado del tiempo y querer timarle. Si quieres también por todo lo que dije y te hice creer. O por todo lo que callé. Las que quieras mientras no haya amanecido, que sepas que no me gusta fumar y que prefiero otro vicio.
martes, 17 de enero de 2012
Fórmula mejorada .
Si pudiera elegir, elegiría morir en una carcajada tuya. Escogería ser la nave espacial que me llevara a tu cama, las pilas del contabilizador de tus latidos, el chocolate que se quede en la comisura de tus labios y que tu lengua me lleve. Elegiría ser tus guantes, para coserme con tus manos y no soltarlas nunca. Escogería ser tu lengua, para no salir de tu boca en ningún momento. Elegiría ser tus legañas, para despertar en ti cada mañana, escogería ser tu piel, para no irme nunca de ti. Si pudiera elegir elegiría dormir cada noche en tu ombligo mientras a oscuras escuchamos como se inunda la ciudad, elegiría dibujar corazones por tu vientre con las yemas de mis dedos mientras tú duermes y yo te miro y siento como el amor va pellizcando mi alma. Y pudiendo elegir, elijo ser sólo contigo y ser tuyo a través de palabras en miradas y de miradas en palabras, elijo no tener sed, si tu saliva está cerca. Y hacer desaparecer mi hambre con tus caricias…
Escogería, amarte todos los segundos que me quedan.
Escogería, amarte todos los segundos que me quedan.
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