Una calada más por tus recuerdos, o por cómo han llegado hasta mí. Otra por cada uno de tus besos o por cada vez que te girabas sin más. Una calada por todas las veces que has dicho mi nombre en tu mente, por todas y cada una de las repeticiones que decían que nunca aprenderíamos a sonreír. Otra para que el humo no se lleve mis palabras. Otra calada por mis idas de olla. Una que me haga olvidar que anoche bebí hasta casi olvidarte. Por los solos que ruge la guitarra. Una calada de esas largas para que me tengas en cuenta, siempre. Una por tus principios, otra por mi final. Una calada por tus orígenes y como siempre han querido escucharte. Alguna entre mi luna y tu sol, por cualquiera que lleve mi sangre. Otra por aquella jodida noche y su ocasión. Otra por esos miles de momentos, esos que no pensabas que se terminarían jamás. Otra para que jamás vuelva a ocurrir. Alguna que otra por aquella vez que me perdí en tu piel, o por cuando nos arrestaron por saber demasiado del tiempo y querer timarle. Si quieres también por todo lo que dije y te hice creer. O por todo lo que callé. Las que quieras mientras no haya amanecido, que sepas que no me gusta fumar y que prefiero otro vicio.
jueves, 19 de enero de 2012
Hacer el amor, despeina .
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Déjame tu comentario :)